martes, 24 de octubre de 2017

¿A qué jugamos?


Nunca me había enredado tanto, siempre me gustó lo que era fácil, lo que no me traía tormentos y sobretodo lo que no me hiciera desempolvar las sensaciones de querer hacer feliz a alguien mientras yo fuera feliz...

Pero todo empezó sin que me diera cuenta, el primer nudo no se sintió como un nudo y al contrario, fue como agua resbalando por un ventanal, por inercia, por gana y porque la sensación así exigía...

Entre mares de besos y encuentros fui tejiendo una soga al cuello que, aunque sabía que un día iba apretar lo suficiente, nunca quise dejar de tejer...

Y pasó el tiempo, me enredé en tu mirada, tus besos, tu espontaneidad y tu forma de quererme, extraña pero sincera. Y siguió pasando el tiempo...lo que era una aventura, un desliz o tal vez un pacto del destino, se convirtió en mi rincón de felicidad, mis ganas de ser yo, mis deseos de amar...

Nunca supe en donde estaba parado, sigo sin saberlo, solo sé que si te vas me caigo y si me voy tienes en donde caer acurrucada en brazos...Esto es un juego donde todo apunta a que el único que va a perder soy yo, sin embargo me gusta. El único problema es que no sé a qué jugamos, mi amor.